Lo que solo ocurre cara a cara

“Se puede hacer mucho de forma digital, pero no todo. Las relaciones académicas que han crecido aquí también deben cuidarse con presencia”, reflexionó el vicerrector de asuntos internacionales y diversidad de la Universidad de Heidelberg, Marc Philippe-Weller, durante su visita en Santiago, a fines de marzo de 2026. ¿Qué es lo que las personas solo podemos hacer cuando estamos cara a cara? ¿Y cuál es su importancia para la cooperación académica?

Una respuesta comienza a delinearse en una serie de visitas institucionales, inauguraciones de programas y encuentros entre estudiantes, docentes y autoridades impulsados por el Heidelberg Center para América Latina (HCLA) a inicios del año académico 2026. 

Este intenso periodo comenzó con la inauguración del Magíster en Gobernanza de Riesgos y Recursos (M. Sc.) el 23 de marzo, en una emotiva jornada que además celebró sus 15 años, con 189 graduados de catorce países. Junto a recién graduados y alumni, 30 nuevos estudiantes fueron recibidos por Susann Schäfer, directora del Instituto de Geografía de la Universidad de Heidelberg, que imparte el programa en cooperación con Geografía UC, representada en la fiesta por su director, Johannes Rehner. Graduaciones, aniversarios y bienvenidas: hay momentos que no solo se observan, sino que se honran, y cuya relevancia depende, precisamente, de estar presentes. 

El viernes de esa misma semana arribó desde Heidelberg a Santiago el vicerrector Marc Philippe-Weller, quien, junto a dos investigadoras de su equipo, Rebeca Reiser y Marianna Dänner, desarrolló una intensa agenda que lo llevó a reunirse con autoridades universitarias, socios, académicos, doctorandos y estudiantes interesados en conocer la Universidad de Heidelberg. Este tipo de encuentros presenciales son esenciales para sostener la cooperación en el tiempo, pues no sólo permiten intercambiar información, sino también generar la confianza indispensable para ello. 

El 31 de marzo y 1 de abril, el HCLA fue sede del workshop “Gender Equality in STEM Worldwide – Innovative Approaches to Make STEM Inclusive”, dirigido por Christiane Schwieren, del Instituto de Ciencias Económicas de la Universidad de Heidelberg. Este encuentro, el tercero de una serie que comenzó en Heidelberg, continuó en Kioto y concluirá en Delhi, busca impulsar una red internacional orientada a un estudio comparativo de gran escala. Ante un fenómeno global atravesado por contextos culturales diversos, estos espacios permiten contrastar perspectivas, abrir nuevas preguntas y, gracias a la espontaneidad de la conversación cara a cara, dar luces que difícilmente surgen a distancia.

Por la mañana, workshop, y por la tarde, asado. Los grupos de trabajo en el salón principal del HCLA dieron paso al olor de la buena comida, copas de vino alzadas en la terraza y un ir y venir de socios y amigos. La comida, que se ha vuelto una tradición anual, fue inaugurada con palabras del vicerrector Weller y de la jefa de la Sección de Economía y Cooperación de la Embajada de Alemania en Chile, Carola Bruhn, quien subrayó el valor de la jornada. Como señaló el propio vicerrector, las celebraciones importan: “Recibimos una gran acogida por parte del equipo y de los socios en Chile y eso no puede corresponderse del todo en línea. Debemos estar presentes”.

Como si no fuera suficiente celebración, el 6 de abril volvieron a alzarse las copas en el jardín del HCLA, esta vez en manos de los 15 nuevos estudiantes del Magíster en Derecho Internacional, Inversiones y Comercio (LL.M.), tras su primera clase, dictada por el propio vicerrector Weller, quien además dirige el Instituto de Derecho Privado y Comercial Internacional de la Universidad de Heidelberg. En la instancia, y en compañía de la generación recién graduada —de regreso de su estadía en Heidelberg en marzo de 2026—, se entregó el premio a la ganadora de la Beca Women in International Law, que reconoce trayectorias destacadas y promueve una mayor participación de mujeres en el área. Una medida que muestra avances: este año, por primera vez, el 60% de las participantes del LL.M. son mujeres.

Estos encuentros permiten algo difícil de replicar a distancia: no solo iniciar una formación académica, sino comprender, en primera persona, la comunidad de aprendizaje a la que se ingresa. Para los estudiantes, conocer y compartir con quienes la conforman no es un gesto simbólico, sino parte esencial de esa experiencia.