
Tarde de Puertas abiertas 2025
Son pasadas las nueve de la noche del miércoles 1 de octubre y el salón del Heidelberg Center para América Latina (HCLA), en Providencia, luce casi vacío. Sin embargo, aún se ven las huellas de la multitud que más temprano llenó el lugar: sillas desplazadas al azar, restos de comida sobre las mesas, papeles olvidados y globos solitarios que aún flotan en el espacio despejado. Desde el jardín llegan las voces de los últimos que se resisten a marcharse, la escena clásica tras una gran fiesta.
Horas antes, se daba inicio en el HCLA a la Tarde de Puertas Abiertas 2025, la jornada anual en que el centro, literalmente, abre sus puertas para dar a conocer su vida académica y las cooperaciones que la sostienen. Ese día, el ambiente de clases y estudio que habitualmente caracteriza a la sede de la Universidad de Heidelberg en Santiago, da paso al bullicio de decenas de jóvenes, investigadores y curiosos que recorren sus aulas, participando en charlas, juegos de alemán y stands donde el diálogo fluye de manera cercana y horizontal con coordinadores, socios y docentes de programas académicos transnacionales. Es un tiempo de reencuentro entre el HCLA y las personas que inspiran los esfuerzos conjuntos de la Universidad de Heidelberg y sus socios estratégicos en la región por un proyecto educativo compartido entre Alemania y América Latina.
Esta vez, la edición de la Tarde de Puertas Abiertas se transformó en una celebración doble: también se conmemoraron cien años del Servicio Alemán de Intercambio Académico, el DAAD, subrayando el valor que, hoy más que nunca, adquiere la aspiración a una ciencia verdaderamente cosmopolita, cuando las tensiones entre los países amenazan con levantar nuevas fronteras. Con ese espíritu, a mitad de la jornada comenzó un science slam, en el que ocho investigadoras e investigadores aceptaron el desafío de presentar, en apenas cuatro minutos, un tema de su área de estudio, sorprendiendo a los asistentes con preguntas como: ¿qué se oculta bajo el mar de Chile?, ¿cómo explicamos la diversidad de planetas? o ¿cómo surge la ultraderecha? Con creatividad y sentido del humor, lograron derribar la frontera entre los especialistas y el público general, demostrando que la curiosidad y el conocimiento pueden compartirse con la misma pasión con que se descubren.
A las celebraciones se sumó también la Embajadora de Alemania en Chile, Sra. Susanne Fries-Gaier, quien abrió el science slam con un emotivo saludo, en el que resaltó el sentido de la labor de instituciones como el HCLA y el DAAD: “contribuyen a la comprensión entre los pueblos y nos ayudan a levantar esas casas de conocimiento que resisten el paso del tiempo. Por eso, esta jornada no es solo una celebración. Es una invitación a seguir construyendo juntos.” El cierre del science slam dio paso a la fiesta final en el jardín. Entre risas y brindis, el ir y venir de las sillas, la comida que desaparecía apenas era repuesta y los globos que seguían flotando, se despidió una jornada alegre, intensa, y llena de esperanza en la colaboración y la investigación entre iguales.












